La importancia de las lineas




A continuacion voy a explicar la importancia de las líneas como elementos para guiar la mirada de aquel que ve la foto y, en segundo lugar, de los tipos de líneas y el significado que tienen en tus composiciones.

Lo primero que vamos a ver es el papel que desempeñan las líneas en una fotografía, que es la de guiar la mirada de la persona que observa la foto.





El Papel de las Líneas En Tus Composiciones



Empieza a identificar las líneas en tus fotografías como guías para el que mira la fotografía, como caminos que tendemos a recorrer, como si de una dirección obligatoria se tratase.

Nuestros ojos son así de "dóciles" y cuando observan una línea en la fotografía tienden a seguirla de principio a fin.

Así que todo aquel que quiera mejorar sus fotos debe ser consciente de que las líneas conducen al que mira la fotografía. De modo que habrá que situar al final de las líneas aquellos objetos sobre los que se desea llamar la atención.

Observa la imagen de la derecha, ¿aprecias cómo te guía la fotografía hacia el final del túnel? No hay forma de resisitirse. Estás "obligado" a seguir las líneas hasta su punto de confluencia, ¿verdad?





El Significado de las Líneas: Horizontales, Verticales, Diagonales y Convergentes



Las líneas tienen un significado y proporcionan sensaciones distintas dependiendo de la orientación de las mismas dentro de la fotografía.





Líneas Horizontales: Estabilidad y Calma



Estas líneas ofrecen al que las observa una sensación de tranquilidad, calma, paz, sosiego... Piensa en las líneas horizontales más habituales: el horizonte, el mar, un río, un puente...


¿No producen en ti una sensación de estabilidad, de relajación, de espera, o de serenidad?

A la hora de ubicar estas líneas en tus composiciones es importante que recuerdes las recomendaciones de la regla de los tercios, situándolas en las líneas fuertes de la fotografía y no en el centro, ¿de acuerdo?



Y si quieres romper la monotonía de las líneas, ubica algún elemento cerca de estas líneas sin olvidar colocarlos en los puntos fuertes de la regla de los tercios. En la imagen de la derecha puedes ver como la caseta del socorrista está colocada precisamente en uno de esos puntos.

A la hora de presentar estas líneas en tus fotografías, recuerda que un encuadre vertical generará más tensión en la fotografía, mientras que uno horizontal ampliará, si cabe, la sensación de quietud.

Una última recomendación: si la línea principal es el horizonte, no olvides la regla del horizonte.

La Regla del Horizonte recomienda que éste no parta la fotografía en dos secciones iguales. En lugar de eso, es preferible dar al cielo un tercio o dos tercios de la foto, en función de la zona que consideremos más importante de la imagen. 

Por último, cuando hagas la foto asegúrate de que las líneas horizontales y los ángulos rectos que aparecen en la fotografía son eso mismo, líneas horizontales y ángulos rectos. No hay nada más frustrante cuando se mira una fotografía que comprobar que el horizonte no está recto. Si te ha ocurrido, no te asustes, tiene solución. Pero en el futuro, procura que el horizonte salga recto en tu foto.





Líneas Verticales: Fuerza y Potencia




Imagina fotografías de árboles, torres, edificios en general, rascacielos, monumentos de acentuada verticalidad, etc. Todos estos elementos tienen la propiedad de transmitir al que los ve una sensación de fuerza, de poder, de desafío de la ley de la gravedad, ¿no te parece?

Al igual que las líneas horizontales pueden ser acentuadas mediante el encuadre horizontal de la foto, las líneas verticales toman más fuerza cuando sostenemos la cámara para hacer las fotos en vertical. El poder disponer de imágenes con el alto mayor que el ancho permite enfatizar la altura de los elementos que contienen las líneas verticales.

En cuanto a la hora de colocar estas líneas en tu imagen, no olvides la omnipresente regla de los tercios y procura que el objeto ocupe una de las dos líneas fuertes verticales de la fotografía y no el centro, como intuitivamente tendemos a buscar.

Observa, por ejemplo, la fotografía de la izquierda. Como puedes ver, la torre ocupa la línea fuerte vertical izquierda. Si probases a situar la torre en el centrto de la imagen, te garantizo que el resultado sería mucho peor.







Líneas Diagonales: ¡Guía La Mirada del que Ve la Foto!




El papel de las líneas diagonales es más secundario que el de horizontales y verticales. Las líneas diagonales suelen emplearse casi exclusivamente para guiar la vista del que observa la fotografía hacia el verdadero centro de interés de la imagen.

No obstante, transmiten sensaciones de mayor profundidad en nuestras fotos, permiten conseguir la "3ª Dimensión" en muchas de ellas y, sobre todo, un mayor dinamismo y acción.

A la hora de mostrar diagonales en nuestras fotografías suele funcionar especialmente bien el llevar la diagonal desde la esquina inferior izquierda de la foto hasta el tercio superior del lado derecho, como en la segunda foto. Aunque tampoco queda mal si se lleva al tercio inferior, como en la primera.


Al parecer hay estudios que dicen que ésa es la dirección con la que tendemos a analizar las fotografías, de ahí la importancia de mostrar una diagonal que recorra ese espacio y guíe de forma natural al que ve la foto.

Piensa en vías de tren, carreteras, cauces de río, etc. Son líneas fabulosas para guiar la mirada del que ve la fotografía y llevarle hacia el objeto sobre el que quieres llamar su atención.

En el caso de la primera foto, el objeto de interés (el barco) está al final de la línea (recorrida de izquierda a derecha), mientras que en el de la segunda ("los paseantes"), el objeto de interés está al principio de la línea. En este caso, tú decides donde situarlo, eso sí, no olvides colocarlo en un punto fuerte de la imagen.

Por ultimo, al igual que ocurre con las líneas horizontales y las líneas verticales, una serie de líneas diagonales repetidas pueden ser en sí mismas el tema de la foto, creando patrones interesantes.





Líneas Convergentes: Acentuando la Fuerza de las Diagonales



Para que entiendas el concepto de líneas convergentes utilizaré el que probablemente sea ejemplo más recurrente para esta técnica: las vías del tren.


Si te colocas sobre las vías del tren (comprobando antes que no venga ningún tren en ninguna dirección) y miras en la dirección de las vías, comprobarás como las dos vías tienden a juntarse según se alejan en el horizonte, hasta perderse en el infinito, donde se unen en un punto.

Realmente sabemos que las vías trascurren paralelas, pero el efecto óptico que se produce es que las líneas convergen en un punto. Acabas de entender el significado de líneas convergentes.

Si haces una foto a las vías del tren y se la enseñas a alguien, la reacción natural de cualquiera que vea la foto será siempre la misma: seguir con la vista las vías en la dirección que convergen.

Este efecto se va a producir siempre con cualquier ejemplo de líneas que transcurran paralelas hasta converger en un punto en la lejanía: carreteras, peldaños de escaleras, vallas, ...

Muchas veces lo que querrás es añadir interés al punto donde se unen las líneas. Como el ojo se va a dirigir a la convergencia, es un buen recurso para situar ahí el elemento central de la fotografía. Puede ser un tren que se acerca, o una persona que se encuentra en un camino, ...

Las líneas conducirán la mirada a ese punto irremediablemente.

Si además situas el punto aplicando la regla de los tercios, tienes captado el centro de atención con un efecto magnético que hará que no puedas retirar la mirada de ese objeto.